El último día de nuestra convivencia en Italia fue una celebración de la amistad, el deporte y la tecnología, cerrando con broche de oro una experiencia que quedará marcada en la memoria de nuestros alumnos de Montefrío.
La jornada comenzó a las 9:00 en las instalaciones del Instituto de Frosinone. El pabellón deportivo se llenó de energía con una serie de actividades diseñadas para fomentar el trabajo en equipo:
Juegos de relevos y coordinación: Donde la risa y la competitividad sana fueron las protagonistas.
Partido de Vóley: deporte muy practicado en Frosinone y también por parte de algunos alumnos de Montefrio.
Tras el ejercicio físico, pasamos al aula de informática. Allí, la tradición se encontró con la innovación: gracias a las gafas de realidad virtual, nuestros alumnos pudieron realizar un recorrido inmersivo por los monumentos más emblemáticos de las ciudades italianas, una forma fascinante de «viajar» por el país antes de la despedida.
Acto de Clausura: Música y Reconocimientos
El ambiente distendido de la mañana dio paso al acto oficial de clausura. Fue un momento cargado de emoción que incluyó:
- Actuación musical: Los anfitriones nos deleitaron con su talento.
- Momento estelar del profesorado: Los docentes de Montefrío nos unimos a nuestros colegas italianos en una divertida actividad musical que rompió el protocolo y desató los aplausos de todos los asistentes.
- Entrega de certificados: El reconocimiento formal al esfuerzo y la participación de alumnos y profesores, simbolizando el éxito de este intercambio cultural.
Un Final de Infarto: ¡Ascenso y Celebración!
Después de una tarde de descanso con las familias de acogida, nuestros alumnos asistieron al estadio local para presenciar un partido decisivo del equipo de Frosinone.
Y lograron la victoria! Vivir esa euforia colectiva junto a la afición local fue el cierre perfecto para esta convivencia.
¡Grazie, Frosinone!







