Roma a nuestros pies y el corazón en Frosinone
La cuarta jornada de nuestro intercambio entre Frosinone y Montefrío comenzó temprano, con la ilusión de poner rumbo a la «Ciudad Eterna». Roma nos recibió con toda su majestuosidad, permitiéndonos vivir una jornada de convivencia cultural y humana inolvidable.
Durante la mañana, pudimos admirar la grandeza del Coliseo y del Foro Imperial. El itinerario nos llevó por los rincones más emblemáticos de la capital italiana:
La elegancia de la Plaza de España, la Plaza Navona y la magia de la Fontana de Trevi, donde no faltaron los deseos de volver.
Tras un tiempo para almorzar y disfrutar de las tiendas locales, nos dirigimos por la tarde a la Plaza de San Pedro en el Vaticano, un escenario único para descansar y capturar fotos grupales que guardaremos para el recuerdo.
Lo más gratificante de este día no fueron solo los monumentos, sino la convivencia. Fue emocionante ver cómo los alumnos del aula específica se sintieron más integrados que nunca, interactuando de forma natural y constante con sus compañeros italianos y españoles. La barrera del idioma desapareció ante la amistad.
Al regresar a Frosinone, cerramos el día con una cena de hermandad entre profesores y alumnos de ambos países. Disfrutamos de un festín de gastronomía típica: pizzas, embutidos y los clásicos suplì.
El momento más emotivo de la noche llegó cuando las familias italianas tuvieron un gesto precioso con nuestros tres alumnos del aula , regalándoles unas camisetas de recuerdo de Frosinone. Fue un detalle que nos llegó directamente al corazón y que demuestra que la hospitalidad italiana no tiene límites.









