La quinta jornada de nuestra movilidad ha sido de una intensidad técnica excepcional, permitiéndonos profundizar en áreas críticas de nuestra formación profesional, desde la salud animal hasta la gestión avanzada de cultivos ornamentales.

Comenzamos la mañana con una visita técnica a una clínica veterinaria, donde pudimos observar de primera mano los estándares profesionales fuera de nuestras fronteras:

Protocolos de higiene y bioseguridad: Aprendimos la importancia del manejo animal en entornos clínicos y los protocolos de diagnóstico. Esta visión transversal es vital para entender la salud animal como un componente más del ecosistema agrario.

Posteriormente, nos trasladamos a un vivero local, una visita clave para nuestros objetivos específicos de producción de planta ornamental:

Sistemas de cultivo y control ambiental: Exploramos las instalaciones de invernadero, analizando cómo gestionan los ciclos de cultivo y la propagación de plantas.

Gestión de semillas y sanidad vegetal: Fue especialmente interesante observar el manejo de semillas y el cuidado de las flores, haciendo hincapié en el control de plagas mediante métodos manuales y sostenibles. Esta práctica se alinea directamente con nuestro objetivo de reducir el uso de productos químicos y fomentar técnicas agrarias más respetuosas con el medio ambiente.

Competencia lingüística técnica: El intercambio de dudas sobre técnicas de injerto y propagación con los profesionales del vivero fue una oportunidad de oro para consolidar nuestro vocabulario técnico en inglés.

Para cerrar el día, regresamos al Antiguo Bazar de Skopje. Esta vez, el enfoque fue el disfrute de la cultura gastronómica local, donde pudimos degustar la famosa baklava y realizar nuestras últimas compras. Esta convivencia en los espacios públicos macedonios ha sido el broche perfecto para entender que la agricultura y la gastronomía son los hilos que tejen la identidad de un pueblo.