Nuestra llegada a Skopje, Macedonia del Norte, marcó el inicio de una movilidad de FP pionera para nuestro centro. Esta primera toma de contacto ha sido fundamental para situarnos en el contexto histórico y social de una ciudad que es un auténtico crisol de culturas, un entorno ideal para trabajar nuestra competencia lingüística y la apertura hacia nuevas realidades.

Durante esta jornada inaugural, realizamos un recorrido por el patrimonio más emblemático de la capital macedonia, centrándonos en el respeto por la diversidad cultural y religiosa:

Legado Ortodoxo: Visitamos la Iglesia de San Clemente (Sv. Kliment). Admirar su arquitectura y su valor histórico nos permitió comprender la importancia de la tradición ortodoxa en la identidad local.

Convivencia y respeto: Nos acercamos a la Mezquita Mustafa Pasha. Aunque no pudimos acceder al interior por las normas de vestimenta, la experiencia nos sirvió para reflexionar sobre la importancia de conocer y respetar los códigos culturales y religiosos de los países que visitamos, un aprendizaje clave en la formación de nuestros futuros profesionales.

Historia en piedra: Recorrimos la Muralla de la Fortaleza de Kale, desde donde pudimos observar cómo la ciudad ha evolucionado a lo largo de los siglos bajo diferentes influencias.

Tras el almuerzo, continuamos nuestra ruta por el Parque de la Mujer Guerrera y los monumentos del centro histórico. Este paseo nos permitió analizar el impresionante patrimonio multicultural de Skopje, donde las huellas cristianas y otomanas conviven en un mismo espacio.

Comprender este entorno es el primer paso para una integración exitosa en el país, preparándonos para las jornadas técnicas que nos esperan en el sector agrario.