Nuestra segunda jornada nos llevó a explorar la riqueza natural y monumental del noreste de Hungría, una lección en vivo sobre la importancia de preservar nuestro legado común.

La mañana comenzó en el Parque Nacional de Aggtelek, donde nos adentramos en la espectacular Cueva de Baradla. Como sitio declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, este espacio nos sirvió para reflexionar sobre:

Sostenibilidad y medio ambiente: A través de las explicaciones técnicas del guía (una excelente oportunidad para seguir reforzando nuestra competencia lingüística), comprendimos el delicado proceso de formación de estalactitas y estalagmitas a lo largo de milenios. Esta visita concienció al alumnado sobre la fragilidad de los ecosistemas y nuestra responsabilidad compartida en su conservación.

Conocimiento científico y digital: El estudio de estas formaciones geológicas permitió a los estudiantes aplicar conocimientos transversales, valorando la ciencia como un pilar fundamental del progreso europeo.

Tras esta inmersión en la naturaleza, nos trasladamos a la histórica ciudad de Eger. Allí visitamos la Catedral Basílica de San Juan Apóstol, una de las joyas arquitectónicas del país. Recorrer sus naves y conocer su historia ayudó al grupo a profundizar en el conocimiento de las raíces de la UE, entendiendo cómo el arte y la historia común nos unen por encima de las fronteras nacionales.