Nuestra cuarta jornada fue el colofón perfecto para el trabajo colaborativo iniciado durante la semana, enfocándonos en la acción directa por un planeta más saludable y en el reconocimiento de nuestro camino compartido.
Dedicamos la mañana a un taller práctico de moda sostenible, donde la teoría de los días anteriores se transformó en acción. Los estudiantes trabajaron de forma cooperativa en dos líneas principales:
Comunicación y concienciación: Utilizando herramientas digitales y técnicas de diseño, elaboraron carteles divulgativos sobre el consumo responsable de ropa. Este ejercicio no solo reforzó su competencia lingüística, sino que les permitió reflexionar sobre cómo comunicar valores de sostenibilidad a la comunidad.
Reutilización y economía circular: En una muestra de ingenio y respeto por el medio ambiente, crearon prendas y accesorios a partir de materiales reciclados. Esta actividad puso en valor la importancia de dar una segunda vida a los recursos, una habilidad clave para los ciudadanos europeos del siglo XXI.
El punto culminante fue la exposición de moda sostenible, donde todos los grupos mostraron sus trabajos. Fue un espacio de inclusión y celebración, donde cada estudiante pudo apreciar el esfuerzo y la perspectiva de sus compañeros de otros países.
Finalmente, vivimos un momento muy emotivo con la entrega de los certificados de participación Erasmus+. Este documento no es solo un papel, sino el símbolo del conocimiento de la UE y de los valores de cooperación que hemos construido juntos. Con la entrega de diplomas, nos despedimos oficialmente de los profesores y alumnos del Tóth Árpád Gimnázium, agradecidos por habernos hecho sentir parte de su comunidad.





