En nuestra última jornada, nos despedimos de Debrecen para trasladarnos en tren hacia la vibrante capital, Budapest. Este trayecto no solo fue un traslado geográfico, sino una oportunidad para profundizar en el conocimiento de la Unión Europea a través de uno de sus centros históricos y políticos más relevantes.

Dedicamos el día a recorrer los lugares más emblemáticos que definen la identidad de esta ciudad:

Legado Político e Institucional: Visitamos el Parlamento, cuya imponente arquitectura nos permitió reflexionar sobre la historia política del país y su encaje en el marco democrático europeo.

Geografía y Cohesión: Paseamos por las orillas del Danubio, el río que vertebra Europa y que en Budapest actúa como nexo de unión entre sus dos mitades. Este entorno, Patrimonio de la Humanidad, nos recordó la importancia de la sostenibilidad urbana en la preservación de los paisajes fluviales.

Perspectiva Histórica: Subimos al Castillo de Buda, una fortaleza que domina la ciudad y que sirvió como aula abierta para comprender la riqueza arquitectónica y cultural que compartimos como ciudadanos europeos.

El momento más emotivo de la movilidad llegó por la tarde: la despedida de nuestros compañeros húngaros. Tras días de convivencia, el uso constante del inglés ya no era un reto, sino una herramienta natural para expresar el cariño y la gratitud por las experiencias compartidas.