Hoy hemos vivido una jornada intensa y llena de descubrimientos dentro de nuestro proyecto Erasmus+ en Bursa.
La mañana ha comenzado en el instituto Salih Şeremet İmam Hatip Ortaokulu, donde una alumna nos ha ofrecido una interesante presentación sobre el Lago İznik. En ella nos ha explicado qué aspectos íbamos a observar a lo largo del día y cómo el alumnado debía grabar clips para sus documentales, centrados en la permacultura y la sostenibilidad.
Nuestra primera parada ha sido el impresionante Complejo Verde de Bursa, un conjunto arquitectónico histórico que destaca por su belleza y armonía. Allí hemos podido contemplar la famosa Mezquita Verde de Bursa, conocida por sus espectaculares azulejos verdes de İznik, elaborados artesanalmente. Además de su valor artístico, hemos reflexionado sobre cómo estas construcciones tradicionales utilizaban materiales locales y técnicas que hoy consideraríamos sostenibles, adaptadas al entorno y al clima.
La segunda parada nos ha llevado a un enclave muy especial, Kumalikizik, un pueblo caracterizado por sus calles empedradas, estrechas y llenas de encanto, donde las casas se agrupan de forma compacta. Hemos atravesado una de las calles más estrechas de la zona, observando cómo la arquitectura tradicional aprovecha al máximo el espacio y los recursos disponibles. Rodeados de un paraje natural con abundantes castaños, hemos aprendido sobre la importancia de los gusanos (orugas) que habitan estos árboles: estos organismos cumplen una función esencial en el ecosistema, ya que contribuyen a la descomposición de materia orgánica y al equilibrio natural, un principio clave en la permacultura.
A continuación, nos hemos desplazado hasta la histórica ciudad de İznik. Su lago, el Lago İznik, es uno de los más importantes de la región y ha sido testigo de numerosas civilizaciones a lo largo de la historia. Allí hemos podido observar aspectos muy interesantes desde el punto de vista de la permacultura: la relación entre el agua, la vegetación y la actividad humana, así como la importancia de preservar estos ecosistemas.
Uno de los elementos más sorprendentes ha sido la Basílica sumergida de İznik, una antigua iglesia que durante siglos permaneció bajo el agua y que hoy vuelve a ser visible debido al descenso del nivel del lago. Este fenómeno nos ha permitido reflexionar sobre el impacto de los cambios ambientales y la necesidad de una gestión sostenible de los recursos hídricos.
Tras almorzar juntos profesores y alumnos en un entorno privilegiado, hemos visitado la Madrasa de İznik, donde hemos descubierto talleres artesanales en los que se elaboran piezas decorativas pintadas a mano. Esta experiencia nos ha servido para valorar la importancia de la producción artesanal frente a la producción en masa, destacando su menor impacto ambiental y su conexión con la cultura local.
También hemos recorrido parte de la muralla histórica de la ciudad y algunas de sus puertas más emblemáticas, como la Puerta de Estambul de İznik, testigos del pasado defensivo de la ciudad.
La jornada ha concluido con la visita a la Santa Sofía de İznik, un edificio único por su historia y transformación a lo largo de los siglos. Originalmente construida como basílica cristiana en época bizantina, fue posteriormente convertida en mezquita durante el periodo otomano. Este tipo de edificio es especialmente singular porque refleja la convivencia y superposición de culturas y religiones, algo poco común y de gran valor histórico. Además, en su interior se celebró el Segundo Concilio de Nicea en el año 787, un evento clave en la historia del cristianismo.
Sin duda, ha sido un día en el que historia, cultura y sostenibilidad se han unido para ofrecernos una experiencia educativa inolvidable.
















